Era una vez un hombre que tuvo un accidente y perdió los dos testículos. El médico, como no consiguió donante, le puso uno de madera y otro de metal. Un día el hombre encuentra al médico que lo operó y éste le pregunta: -¿Y hombre, cómo anda con la operación? ¿Siente alguna molestia? - No, doctor todo va muy bien. - Y dígame...si no le molesta... en el tema sexual ¿Puede tener relaciones con su señora? - Si, perfectamente doctor, con decirle que tuvimos dos hijos. - ¡Ah sí!, ¿no me diga, y salió todo bien? - Sí, doctor. Pinocho va al Jardín y Robocop pasó a Segundo Grado